sábado, 13 de febrero de 2016

Mujer a los 37 años

Cuando estaba pequeña jugaba y soñaba con lo maravilloso que seria ser mujer adulta, mama y esposa. Era tan divertido jugar con las muñecas y imaginar que eran mis bebes, sin saber que cuando eres adulta no puedes decidir ya no quiero esto y dejarlo porque la responsabilidad ya esta y hay que salir adelante. La vida real no es como el juego, te aburres y guardas las muñecas. Nuestros hijos una vez traídos al mundo lo serán hasta que nos muramos o ellos les pase algo. Realmente el ser madre es una carga muy grande, tenemos la responsabilidad de moldear un ser humano en todo los sentidos, espiritual, con valores y la parte física y encima la sociedad nos castiga cuando nuestros hijos ya adultos toman malas decisiones. El hecho de ser mujer y madre tiene paradigmas que la sociedad les ha impuesto, dejamos de ser el yo como mujer y pasamos a ser la parte protectora y proveedora de insumos y comodidades a nuestros hijos. En otros casos somos todo a la misma vez, madre, amiga, profesional y mujer. Es realmente una responsabilidad muy grande. Los hombres dicen el mundo de la mujer es facil y agradable, eso es la peor mentira que se ha dicho, desde el momento de iniciar el embarazo si este es de los que da achaque empieza el martirio. Claro, tiene sus momento hermosos como cuando se mueve por primera vez, cuando sabes que tu descendencia, el rastro de tu paso por esta vida se esta gestando en ti, es bello. Pero cuando nacen y están creciendo, junto con ellos crece el miedo a perderlos a hacer las cosas de manera errada con su educación. Los amamos de manera irracional muy por encima de nosotras mismas y cuando llega el momento de dejarlos volar fuera del nido comprendemos que nos abandonamos a nosotras mismas y quedamos solas..